
Ayer comencé un juego con varias de mis empanadillas preferidas: la picante, la enchilada, la constructor, la especial de la casa, la innamorata y el burrito jalapeño. El caso es que les pedí un deseo, así, a bote pronto, para comprobar cómo estaban de reflejos y de ánimos y para jugar al Quién es Quién en el blog más empanao del reino, en un bailoteo de claquetas puestas boca abajo mediante preguntas y pruebas concluyentes. Ahí va el resumen de deseos saturday night (dirididari dadadá):
1.- No tener resaca mañanera. Gran deseo, pronunciado con un cubata en la mano produce una mezcla de premonición y mal augurio que produjo una mueca en su carita de niña buena.
2.- Que se congelen las carreteras y no se pueda viajar más que en trineo por las rues de todo el maravilloso paisaje aragonés.
3.- No emborracharme hoy. Deseo seguido de un "Podíamos pedir una ronda de chupitos, no?". (Afortunadamente la propuesta no fue secundada.)
4.- No volver a oir hu-huuuuuuuu en toda la noche. Este lo cumplimos; cambiamos de bar.
5.- Que mis amigas se pidan un crédito para venir conmigo a la Polinesia Francesa. Yo personalmente prefiero que nos toque la lotería y nos vamos con la calderilla sobrante, pero si hay que sacar un crédito se saca y yo me dejo la vuelta abierta por si encuentro el lugar adecuado para montar el chiringuito de las cahipiriñas...
6.- Un plato de espaguettis con gambas. Creo que si yo fuera psiquiatra habría sacado unas cuantas conclusiones de esta singular petición a esas horas y en esos lares...
Como se puede comprobar la libido andaba ayer bastante, bastante flojita. Perdida en un mar de caras conocidas y un arrecife de maciellos pegados a la espalda. Bajas expectativas, vaya. Grande aquella conversación:
-"Si ves alguno (nuevo y desconocido) que en una escala del 1 al 10 llegue al 8, avisa."
-" Si alguno llega al 6 estoy segura que tú le verás primero (sólo con que ponga un pie en el bar)."
1.- No tener resaca mañanera. Gran deseo, pronunciado con un cubata en la mano produce una mezcla de premonición y mal augurio que produjo una mueca en su carita de niña buena.
2.- Que se congelen las carreteras y no se pueda viajar más que en trineo por las rues de todo el maravilloso paisaje aragonés.
3.- No emborracharme hoy. Deseo seguido de un "Podíamos pedir una ronda de chupitos, no?". (Afortunadamente la propuesta no fue secundada.)
4.- No volver a oir hu-huuuuuuuu en toda la noche. Este lo cumplimos; cambiamos de bar.
5.- Que mis amigas se pidan un crédito para venir conmigo a la Polinesia Francesa. Yo personalmente prefiero que nos toque la lotería y nos vamos con la calderilla sobrante, pero si hay que sacar un crédito se saca y yo me dejo la vuelta abierta por si encuentro el lugar adecuado para montar el chiringuito de las cahipiriñas...
6.- Un plato de espaguettis con gambas. Creo que si yo fuera psiquiatra habría sacado unas cuantas conclusiones de esta singular petición a esas horas y en esos lares...
Como se puede comprobar la libido andaba ayer bastante, bastante flojita. Perdida en un mar de caras conocidas y un arrecife de maciellos pegados a la espalda. Bajas expectativas, vaya. Grande aquella conversación:
-"Si ves alguno (nuevo y desconocido) que en una escala del 1 al 10 llegue al 8, avisa."
-" Si alguno llega al 6 estoy segura que tú le verás primero (sólo con que ponga un pie en el bar)."
Ahora a adivinar qué empanadilla dijo cada cosa, lo teneis muy fácil...
Un deseo: Que sigais tan monas y tan majas, hu-huuuuu.
Un lugar: La polinesia Francesa. (con chiringuito, con chiringuito...)
Una canción: El secreto de las tortugas (Delinqüentes y Maldita Nerea)
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