18 septiembre, 2007

Conformismo.


¿La sociedad del bienestar en la que nos movemos nos lleva realmente al bienestar?

El capitalismo desborda nuestro pobre mundo rico. Para encontrar tu sitio en él debes, en primer lugar, engrosar tu cuenta corriente, porque tu sitio, amigo, será directamente proporcional a los ceros que vayas almacenando en ella. Lo quieras o no.

El capitalismo podría ser la menos mala de las formas de coexistencia humana que se hayan descubierto hasta el momento, pero no es, ni de lejos, justa ni humana ni social ni democrática.

Los referentes sociales que nos venden están llenos de la hipocresía de una felicidad basada en la comodidad, y la peor de las actuales lacras sociales es el conformismo. Conformismo impuesto por las reglas del juego. Si no tienes nada (y cuando digo nada me refiero a dinero) serás como David luchando contra Goliat y la frustración que provoca esa sensación es devastadora. Todo está controlado. Si alguien llega a tener algo (dinero) lo suficientemente válido como para poder empezar a plantear otra forma de convivencia social estará tan cómodo en su sofá con vistas a los Champs Elysées y habrá tenido que acatar tantas veces las normas del juego que ya no pensará en otro modo de convivencia. No pensará en la justicia, ni en la mezquindad de nuestra moneda de cambio.

Para no ser conformista hay que ser valiente. Y para ser valiente hay que sufrir muchas veces, y mucho. Para ser valiente hay que aislarse de los modelos sociales establecidos y buscar en todas direcciones. Hay que olvidarse de marcas. Hay que saber disfrutar de los días soleados, de los amaneceres, del mar y recordar que, tengas lo tengas, aunque aglutines ingentes cantidades de dinero, cuando llegue el momento morirás, y ni el mejor médico del mundo podrá evitarlo. Y, en el mundo, no pasará nada.
Un deseo: Que alguien se lea este post hasta el final
Un lugar: Una playa (perdida).

4 comentarios:

HombreRevenido dijo...

Yo creo que el capitalismo no tiene relación con los patrones grupales o aborregamiento de las masas. Incluso creo que le da una pequeña posibilidad a David frente a Goliat.

Y David ya ganó a Goliat en aquel famoso chiste de la Biblia.

Completamente de acuerdo con lo del conformismo (aunque no nos lo venden, directamente lo pedimos en el supermercado por simple instinto de supervivencia). Y completamente de acuerdo en que hay que ser valiente, para trascender la simpleza de sobrevivir y empezar a vivir de verdad.

Buena reflexión.

Musa Sosa dijo...

Hombre revenido, en mi opinión la pequeña posibilidad que ofrece el capitalismo a David es parte del juego. Si no existiera, tal vez David no "tragara" con todo lo demás.
Pero sí, supongo que en esos patrones de comportamiento habría que tener en cuenta otras variables importantes.

Manolo "el comunista" dijo...

Está claro que tendemos a patrones grupales, pero yo sí creo que el capitalismo se sirve de ellos para el aborregamiento generalizado. Estamos en la dictadura de los medios de comunicación, los partidos políticos ya no tienen intelectuales, ahora tienen asesores de marketing, consignas, eslógans, "todo va bien, siempre, pase lo que pase"...
Si a eso le añadimos que todos somos "ricos", porque todos tenemos coche, mp3, vacaciones en Maria D´Or (horterada donde las haya), tv de plasma, etc Y además que ya hay una clase social por debajo de nosotros, como son los inmigrantes sin papeles, a quien mirar por encima a veces, y por quien compadecernos en Navidad. Tenemos el cóctel perfecto. Podemos mirarnos al ombligo.

El conformismo es sólo una consecuencia de la incapacidad de reflexionar de forma crítica sobre lo que nos rodea. Pensar cansa, por eso, como ha dicho HombreRevenido, lo compramos envasado.Y que vivan las caenas.

Musa Sosa dijo...

Manolo, totalmente de acuerdo en la primera y última reflexiones.

Respecto a lo de que todos seamos "ricos" tengo mis reticencias. Creo que cuantas más cosas materiales tienes más quieres. Te crean necesidades vitales que no son tales; cuando tienes el mp3 quieres el mp4 y si no vas de vacaciones a...¿Punta Cana? pareces un pringadillo. Ahora ya no vacila un BMW, ahora debes tener además una casa de 300 m2... Si entras en el juego de este sistema nunca tienes bastante...y nunca puedes quedarte mirando el ombligo; por no hablar de la inseguridad provacada por esa aparente seguridad que nos otorgan desde fuera...