27 diciembre, 2006

Réquiem por una muerte anunciada


No dejan de inquietarme determinadas muertes envueltas en el misterio de una vida intensa, al borde del acantilado del que llega a valer más por lo que sabe o por lo que representa que por lo que realmente supondría su muerte.

Hace unos días leí la crónica de una muerte (anunciada, por muchos indicios) que me hizo recordar otras similares, que resultan morbosamente desconcertantes.

Anna Politkovskaya, Bradley Roland Will, Deyda Hydara, Mahmud Za’al (uno de los 163 periodistas muertos en Irak), por citar algunos de los más recientes. Cada uno en una parte del mundo, cada uno con su lucha particular. Todos compartían una profesión, el periodismo. Todos sabían más de lo necesario y todos demostraron, una vez más, que ser valiente sigue saliendo muy caro. Sus muertes se han visto envueltas por la turbia seda de suspense que rodea los cadáveres necesarios para ocultar otras miles de muertes probablemente tan sangrientas e injustas como las suyas.

Muertes en la base de una estructura piramidal, obscena y silenciosa que soporta la cumbre mundial del poder. Rodeadas de demasiadas preguntas y silencios. Inevitablemente pienso en el poder de la información, en el chantaje, en la extorsión, en la existencia de una cúspide de acero. Fría, huraña, secreta, perfumada con la irresistible fragancia erótica del poder. Pienso en la mano invisible de las teorías macroeconómicas, en los finos hilos que manejan esta bola – peonza que es el mundo en el que a veces giramos y otras tan sólo rodamos, en la cruel línea de este hipermercado injusto que es el mundo y que decide quién compra y quién fabrica. En el caballero blanco de la Bolsa. En lo pequeña que soy y lo poco que sé. En la hipocresía de este primer mundo que sabe cuál es el tercero, aunque poco le importa. En la ignorancia sobre dónde se habrá metido el segundo. En la comodidad de pertenecer al sistema y viajar en vuelos turísticos a Kenia, a Cuba o a Bogotá cerrando los ojos, haciendo fotografías. Sin poder soportar el olor de la pobreza, durmiendo en hoteles europeos, viendo paisajes y culturas sin mirarlos, sin intentar ni siquiera entenderlos. Sin tener la capacidad de descifrarlos.

Brindo por el valor, por la valentía y por las mentes abiertas de tantas personas como las que he nombrado. Personas que creen que sí pueden hacer algo más, aunque sepan que probablemente el mundo dejará de existir para ellos y seguirá rodando al antojo de unos pocos, mientras no consigan el apoyo de una pequeña mayoría que quiera abrir los ojos a su verdad y se atreva a preguntarse: ¿esto es la realidad que queremos construir?

Una canción: Séptima Sinfonía (Beethoven)
Un lugar: Cualquiera de los muchos países en los que existen conflictos armados, dictaduras o políticas de terror.
Un deseo: Que una muerte valiente, anunciada e injusta tenga, al menos, el mismo eco televisivo que la de una folclórica.

24 diciembre, 2006

Resacas empanadillas.


Ayer disfruté de una merecida e inevitable resaca física, con todos los síntomas, pero las resacas físicas no tienen nada de especial, son muy llevables con un entrenamiento adecuado.

Las peores resacas son las del alma. Cuando tienes el almita arrugada, que cabe dentro de un cascarón de nuez y la sientes navegando por tus venas. Fue dura la noche, con notición de última hora de esos que hacen que el alcohol se evapore de repente, y te quedas tú sola con un vaso insípido en la mano. Y es que algunas veces la vida te pilla desprevenida y te suelta las cosas a bocajarro.
Alegre y emotiva, pensando invariablemente en el calorcito tibio de mi cama. Pero otro tipo de calor, el ofrecido por ese pelotón de almas errantes y empanadas que son mis amigas me indicaba que me iba a perder uno de los mayores placeres que ofrece la vida. Las conversaciones absurdas, las filosofadas infumables, la risa. El pack de una buena noche en la perfecta compañía.
No cambieis, empanadillas. Y a las que no estaban, se os echó de menos, no lo dudeis, pero siempre se alza un brindis por vuestra compañía.
Una canción: Aurora (Javier Rubial).
Un lugar: Mi corazón.
Un deseo: Un montón de felicidad.

22 diciembre, 2006

El Gordo.


Por fin entramos en la recta final (del principio) de unas fiestas que me emborrachan de nostalgia. Sin evasión posible. Te atrapan en su complejo entramado estés donde estés. No hay escapatoria a su sabor dulzón, acaramelado, hiperproteínico, embriagador. Es como estar en el interior de un algodón de azúcar gigante. Como la sensación producida por el olor de una colonia dulzona a las tres del mediodía.
A pesar de todo, me gusta ver el sorteo de Navidad. Ni siquiera miro los pocos números que tengo, pero me enganchan esos niños con su monótona cantinela. Entro en un estado de semiconsciencia roto en ocasiones por las periodistas, con los intrascendentes comentarios de alguien que tiene que estar tres horas hablando sin nada relevante que explicar.
Y la cara de felicidad del niño cuando saca la bola del gordo. Nada de champán ni cantos enloquecidos. La cara de los niños de San Ildefonso es lo mejor del sorteo de Navidad (Teniendo en cuenta que nunca me ha tocado y las probabilidades de que yo sea una de las que cantan enloquecidamente es escasa). Hasta me emociono. Tonta que es una.
Una canción: Fly me to the moon. (F. Sinatra)
Un lugar en el mundo: El interior de mi PC. (Cariño, he encogido a los niños!!)
Un deseo: Salud! No?

19 diciembre, 2006

Islas para perderse. Fascículo 9: Laputa.


Laputa es el nombre de la isla a la que llega el aventurero Lemuel Gulliver en el tercero de sus viajes, tras haber visitado los reinos de Liliput y de Brobdingnang, en el libro Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift.

Se trata de una isla con dos peculiares características que la han hecho merecedora de su puesto en este coleccionable:

Por un lado, la isla tiene la facultad de ser dirigida en una dirección u otra, ya que está propulsada por un imán orientable de gran fuerza y tamaño, inserto en su base. Por medio de esta piedra imán puede hacerse que la isla suba o baje y se mueva de un lado a otro; ya que el imán posee una fuerza de atracción en uno de los extremos y otra de repulsión en el otro. Poniendo el imán vertical con el polo de atracción hacia la tierra, la isla desciende; pero cuando el polo de repulsión apunta hacia abajo, la isla sube en vertical. Cuando la posición de la piedra es oblicua, el movimiento de la isla es oblicuo también.

Pero la parte que más me gusta sin duda es la concerniente a sus habitantes; científicos e intelectuales, de supina inteligencia y prodigioso saber erudito, que sin embargo no brillaban por su quehacer práctico, y jamás de los jamases llevaban a buen puerto sus continuas discusiones y deliberaciones; crearon maravillas tales como un espejo que permite conversar con cualquier personaje histórico, pero no sabían diseñar bien la ropa. Swift ridiculizaba a los científicos y el razonamiento abstracto, en un momento en que el espíritu científico se imponía en Europa y Newton era el héroe nacional inglés. Los laputanos no miran nunca ni al mundo exterior ni a sus semejantes, sino a sí mismos y a las estrellas.

Estar en isla Laputa tiene que ser como estar dentro de una atracción de feria, y ser el gobernador sería divertidísimo. Que la gente defrauda mucho a Hacienda: posición oblicua y bandazos. Que la gente tiene sobrepeso: subes y bajas la isla, para que al menos den botecitos. Que los vascos quieren la independencia, boca abajo, hasta que entren en razón. Que hay niebla, a subir. Que empieza a faltar el oxígeno, a bajar. Así sí se puede gobernar y manejar a la población. Y eso de los habitantes, tanto mirar hacia dentro y a las estrellas…me resulta familiar. Pienso que algunas veces estamos más cerca de Laputa de lo que pensamos.

No voy a hacer alusiones a su variopinto nombre. A fin de cuentas hay tantas malas putas disfrazadas de señoras respetables que cuando se ve a una puta venir de frente con el nombre completo se agradece que sea genuina.

Una canción: Wild Thing (The Troggs)
Un lugar en el mundo: La cabaña del tío Tom.
Un deseo: Ser gobernadora en Laputa
.

Sinceridad callejera.

15 diciembre, 2006

Ocio, elecciones y libertades

Tras el fiasco de la noche de ayer he decidido unirme a la causa iniciada por las reflexiones, comentarios, observaciones e ideas de blogs como hombre revenido, peibols, huesca, Bio entre otros que he podido leer. Cada una con su opinión, en la mayoría de los casos complementarias y creando una configuración aproximada de los distintos enfoques que se le puede dar al tema.
Yo quiero también expresar mi opinión en este asunto. Creo que el Sr. Elboj y su séquito de gobierno están convirtiendo a Huesca en la ciudad dormitorio de Zaragoza que siempre aborrecemos que digan que somos. Creo que el polígono industrial debería ser INDUSTRIAL y que no se están dando ayudas para crear TEJIDO INDUSTRIAL en la ciudad, porque se la quiere convertir en una ciudad burocrática y sin ningún tipo de problemas de orden.
Llevar el ocio a las afueras significa crear un macro centro de ocio, como existe en muchas ciudades del país. Para mi una muestra más de la alienación del individuo; sitios sin personalidad ninguna, sin historia, sin encanto. Macro centros consumistas. Si lo que se quiere es blindar la ciudad para el descanso se puede también crear un Centro Comercial a las afueras. Y ya tenemos dos sectores fundamentales fuera de juego. Hostelería y comercio. Casi todo para una ciudad de cincuenta mil habitantes.
Una ciudad dormitorio duerme y cuando duermes mueres un poquito. Una ciudad sin ruido, sin bares, sin gente, es una ciudad vacía, a cualquier hora, y eso es una ciudad sin alma. Prohibir es lo más fácil. Cuando se habla de convivencia se habla también de libertad. Creo que no se trata de una medida sólo para quitarse a "cuatro borrachos ruidosos" del casco histórico, creo que es una medida que coharta mi libertad de vida y se ha tomado a la ligera. No ninguneo a las personas que viven cerca de zonas de bares, y apoyo la opinión de Bio respecto al cambio de vecinos y su influencia en todo este tema, pero opino que merece la pena analizar antes de prohibir, crear antes de cerrar, preguntar antes de actuar, discutir y alcanzar un acuerdo que no asfixie la economía de muchos negocios oscenses.
Es mi opinión, y ahí queda. Desmedida? No lo creo, todo empieza poquito a poquito, por un camino que no admite vuelta atrás.

Por tanto mi opinión en la encuesta de Radio Huesca es clara; yo también digo:
NO

Una canción: Menuda fiesta (Greta y los Garbo)
Un lugar: Uno apto para confidencias.
Un deseo: Libertad de pensamientos y de movimientos.

14 diciembre, 2006

Cenas de empresa


La verdad es que ando escasa de tiempo y de ideas imaginativas en los últimos días, pero hoy he sentido la llamada del blog, desde el pozo sin fondo de mi mente o desde el oscuro centro de este agujero negro que es internet (y que, a veces, por qué no reconocerlo, también puede ser mi mente). El caso es que hoy tengo cena de empresa. Qué gran tema para un post poco imaginativo, poco original, poco... poco, en general. Pues sí. Ahí estaremos. A mi corta edad he asistido a cenas de empresa de diferente orden, tamaño y nivel de espectacularidad. Pero estas cenas suelen transmitir, en cierto modo, el espíritu de la empresa y de sus gerentes y el espíritu que a tí te produce trabajar en esa empresa.

Recuerdo la primera de mis cenas de empresa, en una multinacional. Nos llevaron a uno de los sitios más pijos de la ciudad, yo por aquel entonces era todavía una recién licenciada que me tragué, como todos los que ahí tuvimos el placer de trabajar toooodo lo que me dijeron sobre la fulgurante carrera profesional que iba a desarrollar en ella y que, entre otras cosas, justificaba mi nómina inicial. Algún día hablaré ampliamente sobre este capítulo de mi vida. Bien, la cena de empresa era en el Centro Ecuestre, un lugar chic, in, glam, fash, super, ups...bien, impresionados todos, encorbatados, trajeados, con tirantes...espectaculares, pero lo más espectacular nos esperaba en el restaurante.... el menú consistió en unos macarrones de primero, una rodaja de salmón de segundo y helado tres gustos de postre. La verdad es que lo recuerdo porque creo que fue entonces cuando me caí del guindo y empecé realmente a entrar en el mundo laboral de los recién licenciados. La recuerdo con cariño, como todo lo de esa época. Porque por mucho que nos intentaran minar la moral nos lo pasábamos como enanos, creo que nunca me he reído tanto en un trabajo. Bueno, y la disco de después también ayudó a que el salmón no repitiera más...
La segunda cena de empresa no consigo recordarla, la verdad. No sé si aguanté en la empresa hasta Navidad, creo que mi primera y última cena fué a los seis meses de iniciar la relación laboral, asi que sería la despedida. Sin sobresaltos, ni ellos consiguieron llegar a rozar mi alma ni yo conseguí llegar a entender su estructura laboral y gerárquica, fue una despedida necesaria pero insípida. Sin efectos secundarios.
La tercera cena de empresa será parecida a la de hoy. Si sabes dónde sentarte te lo puedes pasar como un enano. Pero eso es un común denominador a todas las cenas de este tipo. Y la gente se emborrachará y siempre descubres facetas ocultas o entiendes determinadas partes de un carácter que no acabas de pillar en frío. Y al final quedaremos los mejores, como siempre...
Una canción: Silencio (Ojos de Brujo)
Un lugar en el mundo: Madeira
Un deseo: Vivir intensamente y con valentía.

11 diciembre, 2006

Trenes de largo recorrido.



Hay días en los que deseas subir al tren sin pensar el destino y marcharte lejos. No mirar atrás y descubrir un sitio donde encajas, como en un inmenso puzzle.

Una canción: Love fool (Cardigans)

Un lugar: Un tren?

Un deseo: Un feliz día para todo el mundo mundial.

07 diciembre, 2006

Mamba Negra.


Hoy he vuelto a correr sin moverme de mi sitio. Mamba Negra y sudor. Combinación perfecta para resetear el disco duro. Chambao para relajar músculos, "Ahí estás tú", cantada al oído; "...déjate llevar por las sensaciones, que no ocupen en tu vida, más las pasiones..."
Es una gran afición correr sin moverme, creo que es la única manera que tengo de correr 20 minutos sin parar....mis amigos no lo entienden, se parten de risa....No sé por qué. Yo creo que cuando corro en el parque me distraego o me pico con la gente que adelanta o me desconcentro y me doy más cuenta de que estoy corriendo...en cambio cuando corro sin moverme, en mi habitación, me abstraego totalmente. Entro en mi película y ordeno ficheros sin preocuparme de más, nu sé...El único problema de este deporte es que no conozco a nadie más que lo practique, es muy solitario. Y tienes que aguantar las mofas y chistecitos varios de todas tus amistades, aparte de alguna mirada rara de algún compañero de trabajo, sonrisilla incorporada. Porque encima yo voy y lo digo, en mi afán por encontrar alguien más que lo practique y me comprenda. Así que ya sabéis, si correis en silencio y necesitais confesarlo, la última empanadilla os entenderá y os recibe con los brazos abiertos.
A fin de cuentas es un modo como otro cualquiera de segregar endomorfinas o serotoninas o una de esas cositas microscópicas que dicen que pasean por nuestro cerebro y son culpables de nuestros estados de ánimo. Pues yo cuando estoy rallada me pongo a correr y me dopo el cerebro y lo veo todo más bonito y más fácil. Está genial.
Sigue el puente colgado de la decisión de última hora de una croqueta, aunque sea de la primera. Croqueta, yo no te voy a amenazar, pero como falles verás cómo unas empanadillas pueden hacer picadillo de una croqueta.
Una canción: Ahí estás tú. (Chambao)
Un lugar en el mundo: Alaska.
Un deseo: Escucharte.

06 diciembre, 2006

Yo - Yo.


Ayer, mientras veía la televisíón, miré a mi madre:

- Mamá, cuando yo nací, ¿te comentaron si habían olvidado un libro de instrucciones en el interior de tu útero?.

Se rió, al menos sirvió para algo mi pregunta.
Y es que, a menudo, me da la impresión de que cuanto más tiempo pasa, menos me conozco. Soy un maravilloso geroglífico egipcio. Me sorprendo, a veces me hago reir y otras no me soporto. Pero soy simpática. Levemente independiente, gruñona, exigente y delicada. Un cóctel molotov que a veces no sé muy bien cómo controlar. Eso sí, mi paciencia tiende al infinito, aunque hay momentos en los que descubro que el infinito no está tan lejos como imaginamos. Entonces mi paciencia empieza a tender a cero. Y tiendo a desobedecerme y nos conocemos las dos y nos caemos bien y vamos de marcha y nos lo pasamos de muerte.

Hubo una época de mi vida en la que un grupo de personas coincidieron en llamarme Ally McBeal; tal vez tuvieran razón. A fin de cuentas algunas veces me sorprende un bebé gigante bailando en el espejo. Y he dado más de un puñetazo mental, y más de un beso, también. Aunque tal vez sólo lo decían porque el traje nos quedaba igual de grande a las dos...

Una canción: Don´t you break my heart slow. (Vonda Shepard)
Un lugar: New York.
Un deseo: Reposición de Ally McBeal, o mejor todavía, nuevos capítulos.

04 diciembre, 2006

¿¿Que el precio de la luz sube cuánto??


Tanta OPA, tanta reconversión, tanto caballero blanco y tantas noticias que no entiende la mitad de la población para acabar en el sitio de siempre. A pagar los cuatro pringaos.
Y es que esto se veía venir, más cuando una gran constructora decidió moverse hacia el sector eléctrico. Ahí ya estábamos todos sentenciados. Ahora ya no sólo no tendremos acceso a la vivienda, ahora habrá que hacer acopio de velas. No os quejéis, el déficit es del 30%, pero claro, si subían las tarifas un 30%...pues la cosa se pondría más fea que con un 10%. Poco a poco, que así tragamos mejor. Como con el suelo.
Lo peor es que como las velas ahora también son de diseño, que quedan más chic, pues también valen una pasta. Pero bueno, siempre quedan las teas.
Ni medidas macroeconómicas ni microeconómicas ni déficit tarifario, sólo alguien que me explique llanamente por qué me da la impresión de que me están tomando el pelo, por favor.
Querido Joan Clos, Ministro de Industria, ex alcalde de Barcelona, creo honestamente que está usted más pendiente de arreglarse el tupé que de pensar. Grandes políticos se ciernen sobre nuestras cabezas.
Y yo me pregunto, ¿por dónde continuará esta vez la especulación?
Una canción: El calor del amor en un bar (Gabinete Caligari)
Un lugar en el mundo: La torre Eiffel.
Un deseo: Pasádlo bien, piltrafillas.

03 diciembre, 2006

Gente.


Hay gente que con solo decir una palabra

enciende la ilusión y los rosales;

que con solo sonreír entre los ojos,

nos invita a viajar por otros mundos

y permite florecer todas las magias.

Hay gente que con solo dar la mano,

rompe la soledad, pone la mesa,

sirve el puchero, coloca las guirnaldas;

que con solo empuñar una guitarra

te regala una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con solo abrir la boca,

llega hasta los límites del alma,

alimenta una flor, inventa sueños,

hace cantar el vino en las tinajas.

Y se queda después como si nada.

Y uno se va de novio con la vida,

desterrando una muerte solitaria,

pues sabe que a la vuelta de la esquina,

hay gente que es así, tan necesaria.

Hamlet Lima Quintana

Cuando nadie me ve.


A veces me elevo,
doy mil volteretas
a veces me encierro
tras puertas abiertas
a veces te cuento
por que este silencio
y es que a veces soy tuyo
y a veces del viento.
A veces de un hilo
y a veces de un ciento
y hay veces, mi vida,
te juro que pienso:
¿por qué es tan difícil
sentir como siento?
sentir ¡como siento!
que sea difícil.
A veces te miro
y a veces te dejas
me prestas tus alas,
revisas tus huellas
a veces por todo
aunque nunca me falles
a veces soy tuyo
y a veces de nadie.
A veces te juro
de veras que siento,
no darte la vida entera,
darte sólo esos momentos
¿por qué es tan dificil?...
vivir solo es eso...
vivir, solo es eso...
¿por qué es tan difícil?
Cuando nadie me ve
puedo ser o no ser
cuando nadie me ve
pongo el mundo del revés
cuando nadie me ve
no me limita la piel.
Te escribo desde los centros
de mi propia existencia
donde nacen las ansias
la infinita esencia
hay cosas muy tuyas
que yo no comprendo
y hay cosas tan mías
pero es que yo no las veo
Supongo que pienso
que yo no las tengo
no entiendo mi vida,
se encienden los versos
que a oscuras te puedo,
lo siento no acierto
no enciendas las luces
que tengo desnudos,
el alma y el cuerpo.

28 noviembre, 2006

Somalia 2006.



Un vistazo crudo e interesante del mundo en el que nos movemos:

http://www.pepbonet.com/index.html

27 noviembre, 2006

Superhéroes.

Bill: Como sabes soy amante de los comics. Especialmente de los de Superhéroes. Encuentro que toda la Mitología que rodea a los comics es fascinante. Tomemos a mi superhéroe favorito, Superman. No es un comic grandioso, no está bien dibujado. Pero la mitología, no solo es estupenda, sino que es única.
Beatrix Kiddo: ¿Cuánto falta para que esta mierda entre en acción?
Bill: Unos dos minutos. Lo suficiente como para que entiendas lo que te explico. Lo común en una historia de mitología es que por un lado está el superhéroe, y por el otro está su alter-ego. Batman en verdad es Bruce Wayne, Spiderman es en realidad Peter Parker. Cuando ese personaje se despierta por la mañana, es Peter Parker. Tiene que ponerse un traje para convertirse en Spiderman. Y es en esa característica en la que Superman, no tiene semejante. Superman no se convirtió en Superman, nació siendo Superman. Cuando se levanta por la mañana, es Superman. Su alter-ego, es Clark Kent. Ese traje, con la S en rojo, esa era la colcha con la cual estaba envuelto de bebé cuando los Kent lo encontraron. Esa es su ropa. Lo que usa Kent, las gafas, el traje de negocios, ese es el disfraz. Ese es el traje que utiliza Superman para mezclarse entre nosotros. Clark Kent es como Superman nos ve a nosotros. ¿Y cuales son las características de Clark Kent? Es débil, inseguro... es un cobarde. Clark Kent es la crítica que hace Superman sobre toda la raza humana.
Me pareció una reflexión curiosa mientras veía ayer kill Bill 2 (queda recomendada). A mi también me gusta más Superman, está mucho más bueno que Spiderman y Batman juntos cuando se pone el traje. Además con éste puedes volar si te rescata y no tienes que ir dándote golpes con todas las paredes.

Yo hay días que me despierto y me siento como Lara Croft, pero nunca encuentro el mono ajustado y es por eso que sigo siendo un rollo así...más como Mafalda, que con que no necesita disfraz es mucho más asequible. Pero si tuviera un mono negro ajustado...buaf...iba a salvar hasta a las ballenas.

De todos modos, yo he visto algún tío que intenta parecer Superman, Spiderman y Batman juntos (y algunas veces hasta se lo creen). Superman, que realmente era un superhéroe, intentaba pasar por un ser humano normal, y estos que son seres humanos (lo de normales me lo reservo) intentan pasar por superhéroes...Lo malo es que claro, cuando te lo crees y no lo eres te puedes estampar contra el suelo aunque lleves la capa...
Está claro, los verdaderos superhéroes rara vez lo dicen y nunca se les ve. Son como los sabios. Porque los superhéroes existen y consiguen vivir con mayúsculas sin dejar de sonreir, ayudando y riéndose hasta de su sombra, aunque no vuelen.
Y una última nota de la autora: Tarantino, eres un crack. Lo dice una empanadilla, que puede ser hasta mejor a que te lo diga un crítico; más que nada porque yo soy uno de esos numerillos insignificantes que sumados consiguen llegar a astronómicas cifras de venta en taquilla.
Una canción: Everybody hurts (R.E.M.)
Un lugar en el mundo: Calle Princesa.
Un deseo: Encontrarme un día andando por la calle. (Otra paranoia, lo sé...)

25 noviembre, 2006

El valor de las palabras.

Estaba estudiando inglés y me ha dado por pensar en ese conjunto de letras que se unían sin ningún sentido para mi y que para otra persona tenían un significado completo e indiscutible. Es asombroso.
"To take the mickey"= " Tomar el pelo". Flipa.
Las palabras están vacías. No tienen sentido en sí mismas. Por eso un mismo libro puede ser maravilloso, triste, apagado, interesante o primordial para diferentes personas, o para la misma persona en diferentes momentos. Puedes estar hablando con una persona sobre algo y, terminada la conversación, tienes la sensación de que no tiene ni idea de lo que has dicho, hablaba en otra onda sensorial, no puede entenderme.
La cosa se complica si se intenta encerrar en una palabra un concepto universal que ni siquiera mentes filosóficas privilegiadas han sabido formatear en una percepción clara y unilateral. Amistad, amor, paz, sensualidad, odio, pereza, intolerable, inmoral, divertido, aburrido, interesante, seductor, estupidez, idiota, tontería, cumplido, difamación...y así continuaría con todas las palabras no materializadas en un objeto fungible que no hable ni se mueva.

Por eso las palabras son tan bonitas, por eso los libros son una aventura constante. No existe nada más que nos ayude a juzgar qué es lo que estamos percibiendo. No hay imágenes ni sonidos anexos. Somos nosotros en estado puro los que las moldeamos, nos encontramos con nosotros mismos ante ellas, están vacías e insípidas sin nuestra ayuda. Alguien las escribió o las dijo pero el significado, el valor, el color, el sonido lo ponemos nosotros. Por eso al leer o al escribir podemos encontrarnos con nosotros y conocernos mejor. Ahí estoy, como en un sueño, esto es lo que siento cuando leo esa palabra. Esto es lo que me hace expresar. Yo misma encerrada entre corcheas.

Una canción: Ordinary world (Duran Duran)
Un lugar en el mundo: Kinshasa.
Un deseo: Un After Eight.

24 noviembre, 2006

Islas para perderse. Fascículo 8. Tuvalu.

Todo lo bueno llega en algún momento. No hay que desesperar. Yo misma vuelvo, de paseo por mis islas. Sea lo que sea, pero que volemos a cualquier parte del globo.
Tuvalu, antiguamente Islas Ellice, es una isla-nación perteneciente a la región de la Polinesia, en el Océano Pacífico, aproximadamente a mitad de camino entre Hawai y Australia (y los de mi generación sabemos que Hawai y Bombay son dos paraísos). Consta de 4 arrecifes de coral (cuatro) y 5 atalones (cinco), con un área total de 25km cuadrados. Después del Vaticano es la nación independiente con menor número de habitantes. Debido a su baja elevación (máximo de 5 m), las islas que constituyen esta nación son amenazadas por cualquier futuro aumento del nivel del mar.

Tiene una población de 11.468 habitantes, lo que significa una densidad de población de 441 hab/Km cuadrado. El país se divide en 9 islas; Funafuti (alberga el 40% de la población y la capital), Nanumea, Nanumanga, Niutao, Nui, Niulakita, Nukufetau, Nukulaelae y Vaitupu.
Ahora intentad pronunciar todas las islas de un tirón. Con estos nombres a mi ya me caen bien las islas. Yo me quedo con Niulakita, porque suena a kakita y no te la kitan (estoy que me salgo). Aunque Nanumanga no te la mangan y Nanumea está que te meas. (Creo que me toca tomarme la pastilla azul, o era la roja? me sube la vilirrubina) Aunque si nos fijamos en Niutao yo nunca he tao. Donde no voy es a Nukufetau, porque está petau.
Bueno, superando la crisis provocada por la no ingestión de la pastilla azul (era la azul, la roja me la he tomado con la amarilla a mediodía), qué decir del nivel del agua... Eso sí que es vivir con el agua al cuello... los gluglubitos aquí tendrían poco camino que recorrer (Si alguien no sabe el chiste de los gluglubitos que no se lo diga a nadie o se lo contarán). Cualquier día amaneces con una estrellita de mar pegada al pie...Eso sí la pesca no es de altura, aquí sales de casa, das cuatro pasos y ale, langosta para comer. Eso es vida.

Un paraiso, sí señores, un paraiso semi terrenal semi marítimo. Esto hay que verlo, hay que verlo, sí señores. Un tesoro, una calidez desbordada, un tributo a los sentidos, el no va más de los sitios perdidos. Acabo de ver un dragón en el pasillo, creo que no tenía que haber mezclado la pastilla roja con la amarilla.

Una canción: Beautiful Ones (Suede)
Un lugar en el mundo: Tuvalu.
Un deseo: Ir contigo a Tuvalu. Te vienes?

21 noviembre, 2006

Colores.


Necesito ponerle color a un día como hoy. Ya que ni el sol ni yo misma lo hemos hecho muy ameno, le toca a este post alegrarme y decirme que hoy también puede ser un buen día. Y aquí está. Un derroche de color y de palabras bonitas. Una combinación que a nadie deja indiferente, seguro. Para los que hayais echado de menos un post en los últimos días. Yo también os he echado de menos a vosotros.

Destino de poeta.

¿Palabras? Sí, de aire,
y en el aire perdidas.
Déjame que me pierda entre palabras,
déjame ser el aire en unos labios,
un soplo vagabundo sin contornos
que el aire desvanece.

También la luz en sí misma se pierde.


Octavio Paz.

Una canción: Karma police (Radiohead)
Un lugar en el mundo: Uno cálido y mullidito.
Un deseo: Colores.

17 noviembre, 2006

Celebración de la fantasía. (Eduardo Galeano.)

Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca del Cuzco. Yo me había despedido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, por que la estaba usando en no sé que aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano.
Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quién una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaba los que pedían un fantasma o un dragón.
Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba mas de un metro del suelo, me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:
-Me lo mandó un tío mío, que vive en Lima -dijo
-Y anda bien -le pregunté
-Atrasa un poco -reconoció.
Una canción: Milonga del moro judío. (Jorge Drexler)
Un lugar en el mundo: Ollantaytambo.
Un deseo: Que, al menos alguna vez, todos miremos el mundo con ojos de niño.

16 noviembre, 2006

El funcionariado. Fascículo I: La Sanidad Pública.


Dado que el Estado es una gran empresa de la que todos formamos parte, y dado que en las empresas siempre es necesario aportar nuestro pequeño granito de arena para que todo vaya mejor y la empresa crezca enriquecida por las aportaciones y el saber hacer de cada uno de nosotros, he decidido que era hora de iniciar un recopilatorio, que gustosamente dirigiría al departamento de Recursos Humanos con un repaso de la millonésima parte del total de sus empleados que en mis andanzas por España he tenido el (algunas veces dudoso) gusto de conocer.
Ante las múltiples formas de acercarme al maravilloso entramado del funcionariado (véase edad, conocimientos, grado, nivel de formación, nivel de educación...) he decidido organizar una estructura que podríamos denominar departamental; consistente en diseccionar la empresa por sus múltiples organismos, haciendo un breve análisis al personal encargado del buen funcionamiento de cada uno de ellos.
Todo aquel que me conoce, en una escala de 10 puntos, más de un seis, ha escuchado seguramente en algún momento algún comentario sobre mi postura al respecto. Quiero dejar claro antes de empezar y para no herir ninguna sensibilidad tres puntos importantes, que siempre he mantenido:
1.- Como en toda empresa que se precie también en esta hay personas competentes y personas incompetentes. La única diferencia obvia e importante es que en otras empresas los incompetentes terminan en la calle y, en esta, no.
2.- No estoy en contra del empleo fijo si alguien lo merece y no por el hecho de la seguridad que le proporciona se vuelve vago, irresponsable, irrespetuoso y/o/u soberbio.
3.- Es altamente llamativo que, en mi modesta opinión, más del 80% del personal competente de una empresa sea menor de, como mucho, 50 años.
Bien, dicho esto doy paso al departamento número 1. La Salud Pública. Podría extenderme como un chicle Bang Bang, pero intentaré ser breve, ya que esto sólo pretende ser un principio de reflexión abierta a cualquier opinión.
Para muestra un botón. Ayer tuve que llamar a mi Centro de Salud, aquejada de un dolor intestinal y abdominal bastante molesto. Transcribo mi conversación con la administrativa recepcionista del Centro, juzguen ustedes mismos:
- Buenos días, soy X, llamo para pedir cita con la doctora Y.
- Uffff. Pues tendrá que ser mañana eh? Hoy está completa.
- Vale, pues voy a urgencias.
- Mujer, es que tendrías que haber llamado ayer...
- Ayer no sabía que hoy iba a estar mala. Si quieres dame cita para el mes que viene, por si acaso...
- Bueno, pues haber llamado antes de las 9 y te cogería.
- Son las 9:10.
- Ya, pues eso.
- Vale, entonces voy a urgencias, no?
- Bueno, ya te hago un hueco, pero para otra vez no podrá ser eh?
- Vale, la próxima vez ya si eso aviso tres días antes...
Me da cita (lo cual quiere decir que no era tan borde como la que me atendió la anterior vez que llamé).
Llego a la consulta. Tres cuartos de hora de espera (ya me había llevado un libro, son cosas que una aprende con la experiencia). Dos magreos en el estómago y receta. Siguiente.
Y eso que mi doctora me cae bien. Creo que le gusta su trabajo, no está quemada y siempre tiene una sonrisa cuando te recibe (pido poco pero todos sabemos que en estos sitios no siempre se obtiene ese pequeñísimo privilegio). Coincido con alguna empanadilla que usa la misma doctora en que siempre lo achaca todo a los nervios. A mi, con que soy nerviosa, pues me va bien, pero si no lo eres pues no te lo tragas claro... Pero es una buena forma de quitarse a las jóvenes hornadas de mujeres pre-maduras de delante rápidamente: Si es que...tienes que aprender a vivir eh...no puedes estar siempre con los nervios de punta...Y como lo dice con la bata blanca y con el fonendoscopio colgado pues a mi ya me va bien, digo qué maja, mira cómo se preocupa por mi...
Pero bueno, la verdad es que la Sanidad Pública merecería dos o tres post, tal vez más adelante pase a describir nuevas hazañas u otras secciones, como las extracciones de sangre o los médicos especialistas, me lo plantearé.
Una canción: What a wonderfull world. (Louis Amstrong)
Un lugar en el mundo: Una sonrisa.
Un deseo: Mirar tus manos.