23 junio, 2009

Visto lo visto.


Visto lo visto me río de mí y de ti.
Me río de la crisis. De los triunfos y las derrotas. Me río de la intensa marejadilla diaria.
Me río de la ausencia, de la tragedia, del drama. Me río de las pocas ganas y de las carencias.
Me río del deber y del recreo.
Me río contigo.
Me río para mí.

Me pasé de 20.
Me comí la hierba.
Esnifé la comisura de tu sonrisa.
Ví el envés del desierto.
Intuí el vértice del mundo.
Me olvidé del zen, del yoga y del taichi.
Y aprendí a reír.

28 mayo, 2009

El día del juicio.


He perdido la cuarta parte de mi juicio propio. De mi mayoría de edad. De mi madurez. Y duele. Joder si duele. Duele cuando te lo arrancan y duele después, cuando tienes que reponerte.

Duele como cuando pierdes algo intrínsecamente tuyo. Como esas cosas que no te das cuenta de que las tienes hasta que ya no las tienes y entonces es cuando duelen. Y el cuerpo se inflama en señal de duelo y te martiriza el socavón que deja la ausencia y se tensan los puntos que intentan cerrar la herida y puedes degustar el sabor amargo de tu propia sangre.

A merced de las señales de duelo de tu cuerpo. Y de la fortaleza de tu mente. No me siento menos cuerda, ni rejuvenecida. Sólo dolorida y un poco rabiosa.

En la sala esterilizada dijo cuatro el autor, tras el trapo blanco que cubría su boca rosa, tras las gafas marrones que cubrían sus ojos verdes. Lee dos en el informe, recomendación de la auditoría dental. Una, pronunciaron mis labios, decidió mi consciencia. Y esta boca es mía. Agradezco ahora mi cobardía bucal.
Y el ratoncito Pérez ni ha aparecido ni nada. A ver si también le han chivao los Reyes Magos que mi madre va diciendo que soy mayor para esas cosas!

14 mayo, 2009

Atormentada.


Ah!! Tormentada. - Dícese de una tormenta repentina y violenta que te pilla sin paraguas (principalmente en Zárágózá capital).

12 mayo, 2009

Manifiesto de una naranja.


Nuestra piel os asusta.
Nuestro jugo os reconforta.

Nos gusta el sol.
Maduramos despacio.

Nos cortáis por la mitad.
Nos exprimís.
Y después buscáis la otra mitad.
De nosotras mismas.
Como si fuera fácil.
Recomponerse.
Cuando te parten.

No más metáforas a nuestra costa.


Menos amargas que el limón.
Menos dulces que el melón.
Menos frescas que la sandía.
Menos exóticas que la papaya.
Más licuadas que la manzana.
Más vitaminadas que la cereza.



Amamos el Levante que nos crea.
Odiamos la mandíbula que nos tritura.
Tememos el exprimidor que nos aplasta.
Respetamos el paladar que nos aprecia.

27 abril, 2009

Conmiga.


Algunas veces me da por hablar sola. No en plan llevar una conversación, en plan estar pensando en algo y soltar una frase en voz alta. Analizando la situación me he dado cuenta que normalmente la frase que digo en voz alta suele ser autocensura. O autoflagelación. O autosugestión. O autoinsulto. Lo que me conduce a una clara deducción: Estoy hablando conmigo misma. Me animo, me riño, esas cosas. Esto significa que no estoy loca, porque no hablo con un amigo invisible, hablo conmigo y yo estoy ahí y puedo hablar y responder y escuchar o callar; lo que pasa que como estoy pensando algo que no quiero pensar y no sé cómo autoimponer mi criterio al de mis sueños-anhelos-pesadillas-masoquismos varios, intento hacerlo de un modo que rompa el estado mental en el que me encuentro y sea tajante e intransigente conmigo misma. Y ya me he quedado mucho más tranquila. Y ahora vas y lo cascas.

01 abril, 2009

SIM - City.


Estoy rodeada de realidad virtual.
Soy un Sim.
La morena de la derecha; pataleando.

30 marzo, 2009

Supositorios

El embotamiento proporcionado por la congestión en que mi cuerpo ha decidido sumergirse tras un descenso de temperaturas de 10 grados en menos de 24 horas me proporciona un estado de aislamiento en que las noticias se diluyen en mi cabeza mientras disfruto ante el mágico espectáculo de las palabras rebotando en todas las paredes de mi torpe mente.

Un estado de lucidez cercano a la inhalación consecutiva de marihuana.

Y tengo flashes mentales. Y los voy a compartir con vosotros:

Solbes diciendo que la intervención de la CCM es algo necesario pero puntual y que ahora está en las mejores manos. Seguidamente mi culito en pompa entre las manos de mi mamá, diciéndome que estoy en buenas manos, que no me preocupe, que el supositorio es algo necesario pero que es el último y que no lo voy a notar.
Solbes diciendo que no hay que exagerar con el tema de la deflación. Y mi mamá diciendo que no hay que exagerar con el supositorio, que no sea roñosa y a dormir. Y yo con el culo en pompa, andando como un cuatrero hacia mi cama, sabiendo que el supositorio se quedaba ahí, por mucho que suplicara.
Interpretación básica: Solbes me recuerda a un supositorio.
Interpretación semi elaborada: Solbes con un micrófono y algo que arreglar me recuerda a mi madre con un supositorio y algo que curar. La diferencia estriba en que mi madre me curaba con o sin supositorio.
Interpretación elaborada: Solbes debería meterse el micrófono donde yo me metía el supositorio. Y después trabajar un poco. Y sobre todo, no volver a decir que no hay que preocuparse, que cada vez que dice eso me dan otra vez los escalofríos.

19 marzo, 2009

Incontables.

...Y yo me pregunto:
  • ¿Cuántas conquistas necesitas para sentirte un conquistador?

  • ¿Cuánta libertad para sentirte libre?

  • ¿Cuántos fracasos para sentirte fracasado?

  • ¿Cuántos triunfos para sentirte triunfador?

  • ¿Cuántas aventuras para sentirte aventurero?

  • ¿Cuánta seguridad para sentirte seguro?

  • ¿Cuántas respuestas para sentirte sabio?

  • ¿Cuánta vida para sentirte viejo?

Hay tantos conceptos incontables como almas. Tantas respuestas como personas. Tantas personalidades como respuestas. El alma, el placer, la curiosidad, el desarrollo, la motivación… tienden a infinito. A menos que les pongamos barreras. A menos que nos conformemos con rodearnos de algodón y mostrarnos en una vitrina, como la porcelana de Limoge.

La vida provoca sonrisas, y las sonrisas producen arrugas. Propone opciones, y las opciones llevan a los quebraderos de cabeza. Nos hace soñar, y los sueños que se resisten nos provocan insatisfacción. Propone amar, y amar puede conducirnos después al tormento. Vivir es todo eso y mucho más.

Disfrutarlo, valorarlo, sudarlo, rumiarlo. Nuestro ser es la respuesta a todos los incontables. Nuestra alma es infinita e incontable. Como la vida. Aunque intentamos medirla para atender a esa obsesión humana llamada seguridad. Hay horas que nos parecen segundos y segundos que nos parecen horas. Porque también es incontable. Subjetiva. Como nosotros. Sólo depende de ti exprimirte y exprimirla, hasta el orgasmo.

Incontables las carcajadas, las olas y las cosquillas.

01 marzo, 2009

Un Poetazo y una poetilla en prácticas.


Yo no vendo mis zapatos,
y no cedo mi careta.
Formulismos ni contratos,
no busquéis entre mi treta.

No me mudo de planeta
ni me engaño sin motivo,
nunca he buscado vendetta
mecida por mi tiovivo.

Yo sola me dejo expuesta
no emito ningún sonido,
ni me confío a la suerte.

Busco en el cielo respuesta.
Entre los bosques, un nido.
Brilla, mi estrella, más fuerte
.

13 febrero, 2009

Cuentos Chinos.


Me encanta que me regalen buenos momentos. Y estos chicos ya me han regalado unos cuantos. A mi y a algunas de sus incondicionales empanadillas. Ayer, en el Matadero, volvieron a hacernos vibrar. Va por ellos, que suenan así de bien.

10 febrero, 2009

Un. Dos. Tres. Chocolate Inglés. Sin mover los pies.


Uno. Tres días ronroneando. Mirando el mundo acurrucada, con esa indiferencia enigmática y apacible. En cualquier momento me puedo subir a la cortina. O arañar el sillón. Que me conozco.

Dos. Tres semanas pensando que los socabones del asfalto se acumulan en las calles por las que paso a diario. Eso o la ciudad se despedaza por momentos, mientras todo el alquitrán disponible está siendo apisonado en su salida sur.

Tres. Tres minutos pensando en perseguir la luna, como los Tres Reyes Magos siguieron una estrella. Impresionante y especial, iluminando el camino de mi vuelta a casa. Lástima que había olvidado la mirra en la oficina.

Un lugar: La luna.
Un deseo: Equilibrio.
Una canción:


27 enero, 2009

Mimetismo.


Personalidad es lo que creamos mientras vivimos. Tal vez lo único que queda de nosotros cuando no estamos presentes. En mi consciencia se amontonan ráfagas de todos vosotros. De todas esas personas que primorosamente selecciono y con las que comparto los minutos que conforman mi yo más nítido o el más oscuro. Parte de mis creencias, mis pasiones, mis pecados, mis virtudes y mis anhelos son reflejos. Sois vosotros. Parte de mi sois vosotros. Porque yo quiero. Porque os elijo.

Recuerdo ese día que descubrí que hay lugares insignificantes y feos que, en un momento determinado, te recuerdan quién eres y por qué eres así. Del mismo modo que recuerdo esa tarde de domingo en el Borne, elixir de manzana mediante, en que nos dieron las ocho sin previo aviso. Y entendí, una vez más, por qué somos amigas.

Envuelvo mi alma de papel cebolla con vuestro recuerdo. Con pedacitos de personalidades deslumbrantes, cercanas o alejadas por el tiempo. Con pedacitos de almas que pude vislumbrar en una mirada oportuna, con pedacitos que se asombrarían de saber que quedaron en mi. Algunas veces lamo mis heridas con saliva prestada por vosotros. Me encanta mirar a los ojos a las personas que quiero y buscarlas. Soy adicta a las almas que se esconden; tras silencios, tras palabras, tras sonrisas, tras escudos.

15 enero, 2009

Leve.



Hoy es uno de esos día en los que puedo sentir la levedad de mi ser. La intrascendencia de mis actos. Hasta la huelo.


Algo fluye por mis venas que me revela viva, inconsciente, mortal, provocativa, anónima, exquisita, liviana, azul y comestible.


Será adrenalina. O será la fotosíntesis; dos días soleados tras veinte nubosos. Animan.

14 enero, 2009

Mar - e - moto.


Cuatro meses, veintitrés días y quince horas sin verte. Me despedí de ti sabiendo que no podría esperar lo suficiente para volver a tocarte.

Sé que estás frío y distante. Ahora no quieres jugar conmigo, ni mezclarte conmigo, ni acunarme.

Aún así necesito sentarme a tu lado; mirarte, escucharte y olerte. Quiero volver a recorrer tu orilla fría. Antes de que te amanses y deba compartirte con mil personas. Ahora que puedo disfrutar tu cara más solitaria, tu desdén embravecido, mi soledad infinita.

04 enero, 2009

Azul 2009.

Os deseo un 2009 azul brillante. Lleno de locura azul, de emociones azules y de amor azul.

Este año me propongo no madurar sino reinventar. Pasar del azul polar al azul caribe. Buscar en todas las miradas el brillo. Tener la palabra precisa. El silencio cercano. Desterrar la apatía. Brillar y vibrar.

29 diciembre, 2008

La fiesta del arroz (blanco).


¿Soy la única persona que va a adelgazar en Navidad?. Me voy a comprar un tapón de corcho, a ver si así dejo de desintegrarme de la forma menos glamourosa, sensual, elegante y misteriosa que existe.

Llevo tres días metida en una especie de narco-cápsula. Hoy he vuelto a trabajar, aislada del mundo en mi estado de letargo existencial.

Esta mañana mi médico de cabecera me ha recomendado manzana en vez de uva para Nochevieja. Y yo, con los restos del humor que no se me ha esfumado por las cloacas de la ciudad, he preguntado: De cotillones ni hablamos, no?
Me ha mirado desde el otro lado de sus lentes, con esa sonrisilla cargada de ironía, para decirme: Tú verás…
Así las cosas, creo que este año el cotillón me saldrá barato, para qué os voy a engañar...

21 diciembre, 2008

Lujuria.


Estoy sudando. A tu lado. Estás completamente desnudo. Profundamente dormido. Tentación resbaladiza. Sonrío.

Rozo apenas tu piel con la yema de mi dedo índice y ya puedo sentir mi humedad. Suave. Me deshago de mis bragas. No te mueves. Me deslizo bajo las sábanas y te mimo entero. Lamo. Acaricio. Pruebo.

Entras en mi iglú blanco. Me miras adormilado: ¿No te da vergüenza esconderte bajo sábanas ajenas?

Abro los ojos. Mis dedos perdidos en mi centro de gravedad. No me avergüenza que me pilles metida en tu cama. Pero no entres sin avisar en mis sueños. Aguafiestas.


Solsticio de invierno. Vamos hacia la luz!!!

11 diciembre, 2008

Contraluz


Algunos días decido quedarme conmigo
y hacerme cosquillas en el ombligo.
Y no me importa lo que piensen
ni lo que digan
fuera de mi mundo


de gelatina.

29 noviembre, 2008

Cambio de plantilla.


Las empanadillas también mudamos la piel. Como los árboles de hoja caduca. Como los gusanos de seda. Como mi abuela cuando se bañaba los domingos.

La empanadilla perdida también se lava algunos días y ahora se cambia la plantilla y sale a lucir los nuevos colores.

La empanadilla perdida de mayor será una croqueta. Mucho más fina. Y más casera.

Y eso.