14 enero, 2009

Mar - e - moto.


Cuatro meses, veintitrés días y quince horas sin verte. Me despedí de ti sabiendo que no podría esperar lo suficiente para volver a tocarte.

Sé que estás frío y distante. Ahora no quieres jugar conmigo, ni mezclarte conmigo, ni acunarme.

Aún así necesito sentarme a tu lado; mirarte, escucharte y olerte. Quiero volver a recorrer tu orilla fría. Antes de que te amanses y deba compartirte con mil personas. Ahora que puedo disfrutar tu cara más solitaria, tu desdén embravecido, mi soledad infinita.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Tenía que haber visto la foto...
En este caso la ambigüedad no ha sido más que una falta de información... gráfica.

De todas maneras... supongo que debe ser gratificante escribir algo a lo que los demás le encuentren distintas acepciones, no?.

Sea como sea, "ante vos me quito el sombrero" por tal prosa.

Musa Sosa dijo...

Nosemosnaide, muchas e inmerecidas gracias, caballero.

La ambigüedad siempre está en los ojos del que lee, sólo hay que provocarla un poquito.