31 agosto, 2008

Algas.


Hace unos días (que parecen años) andaba yo de vacaciones, dispuesta a adentrarme en el delicioso mar Mediterráneo. A mi lado escuché a una abuela darle un consejo a su nieta, de unos diez años:


- Hija mía, no te metas en el agua ahora que hay muchas algas.


La nieta, con una inocente reflexión, me hizo sonreir:


-Abuela, las algas también son parte del Mar.


Y las dos entramos en el agua. Ella corriendo y yo despacito (no fuera a ser que entre alga y alga hubiera alguna medusa).

08 agosto, 2008

Laurentitis.

Feliz San Lorenzo a todas las empanadillas de buena voluntad. Y a las de mala. Hasta a las rellenas de pisto, que lo peor que le puede pasar a una empanadilla es que la rellenen de pisto. Y lo mejor que la rellenen de queso. O de carne picante. Eso, que os rellenen a todas de carne picante.
Yo voy a buscar un paracaidista. Va a ser la sensación del San Lorenzo 2008.
Sed felices y comed lombrices.

27 julio, 2008

Chambao

Sucumbí al encanto de su voz de ola encallada entre arrecifes. A su sonrisa de optimista informada. A su mirada de fuerza y valor.

Nunca la había visto y no me defraudó. La Mari sonó como esperaba. Habló a su público como si fuera un sólo ser. Un amigo.

Transmite. Sin regodeo. Sin esfuerzo. Tiene ese duende.

Mereció la pena la espera.

La serenidad y el buen rollo de su directo no caben entre las líneas de un CD.

03 julio, 2008

Efervescente.


La desnudez y el deseo son términos que se solapan y se implican. A lo largo de nuestra vida. ¿El deseo provoca la desnudez o la desnudez el deseo? No nos quedemos sólo en lo corpóreo. La desnudez etérea puede llamar todavía con mayor afán al deseo.

Falta en el cóctel el mejor ingrediente: el misterio.

El misterio produce en el deseo un efecto efervescente, como una aspirina (el misterio) en agua (el deseo). Y de la reacción surge la desnudez. El misterio se agrieta y se disuelve en deseo, se entremezclan y confunden, pero ninguno de los componentes desaparece. La desnudez se bebe. Se bebe con prisas o en sorbos pequeñitos. Se bebe con sabor a naranja, a limón, a resaca o a alivio. Deja un sabor en las papilas, amargo o dulce. Cubre una necesidad etérea. Una necesidad del espíritu que provoca una reacción física. Una reacción física que desemboca en otra reacción física. Y ambas reconfortan el alma.

Somos seres físicos. Animales. Instintivos. Primorosamente revestidos de capacidades intelectuales y emocionales. Somos todo y nada. Podemos revestir los instintos primitivos igual que podemos pintarnos las uñas, que no son sino garras. Pero, en el fondo, todos sabemos que no somos más que seres humanos. Imperfectos y a menudo precarios en contraposición a nuestros anhelos.


Un lugar: Madagascar.
Un deseo: El deseo.
Una canción: Creep (Radiohead)

11 junio, 2008

Él.


Dormir contigo es dormir solo dos veces.
Es la soledad al cuadrado.
Llueve sobre mojado
(Sabina y Páez.)

06 junio, 2008

Torero.


Torear es hacer poesía. Así definió ayer un crítico taurino lo que hizo José Tomás en Las Ventas.

Así debe ser. Así lo entiendo yo.

Torear es un rito. Un poema. Una esencia. Una acuarela. Sinfonía.

El silencio. El valor. La actitud. El arte.

Torear es vestirse de gala para mirar a la muerte a los ojos. Mantener compostura de bravo. Dibujar capotes en el aire.

Torear es un arte ancestral, refinado, ritual, solemne.

Algún día cumpliré mi deseo y estaré ahí, en Las Ventas. Respirando silencio y sudando temor. Masticando el sabor inolvidable de los deseos vividos despacio. Una tarde de arte y poesía.

Torear, es amar.

26 mayo, 2008

Combinación.



Hoy actualizo.
Y tengo una duda.
Se me ha acabado el desodorante. Me he puesto del spray para los pies en los sobacos. Y ahora no sé si cuando transpire, que es una cosa que mi cuerpo hace de modo automático (e inconsciente), los sobacos me olerán a pies. Estoy consternada y embriagada por la duda.
¿Qué pensarán de todo esto los partidarios del Feng Sui? Mejor todavía, ¿cuánto tardaría en morir del shock un profeta del Feng Sui si entrase en mi casa?

Ahora sí que me voy a entretener y no con el solitario spider.

Como veis mi ejemplo se contrapone a las modernas teorías sobre el aburrimiento y su directa relación con escribir un blog; yo hace días que no escribo y sigo lo bastante aburrida como para pensar estas chorradas. No sé, pensamientos de estos míos. Que empiezan a desparramarse sin freno. Me voy a la tv a ver si me aletargo.

05 mayo, 2008

Claraboyas.


No sé si me convertiré en flor, en capullo o en mariposa. Esta primavera comenzó removiendo las paredes y parece no estar dispuesta a dejar en pie un solo cimiento. Sólo en un duermevela arropado por el suave compás de mis anhelos me encuentro conmigo. Y no me comparto queriendo. Lo hago sin querer, algunas veces. Sólo con aquellos que saben dónde está la claraboya del alma. En el centro del pozo de aguas oscuras desde el que sonrío al mundo. A menudo es mucho mejor no intentar buscarla, e incluso evitarla si la intuyes, porque algunas veces escuece y otras confunde y otras marea. Es mejor quedarse sólo en el brillo, en el lápiz que algunos días rodea su contorno. Rodear su forma ovalada y volver al mundo real que no ofrece complicaciones absurdas, ni tirabuzones interminables, ni reproches, ni caricias, ni rencores.

03 mayo, 2008

Sobrevolando.


Aunque haga unos días que no escribo no me olvido de ninguno de vosotros. De los que no conozco tampoco. Sois mis héroes de papel maché. Algún día haré un collage con vosotros y lo entregaré en clase de plástica.

En esa foto se puede apreciar que las empanadillas hemos visitado Edimburgo. El mundo nos rodea y nosotras de vez en cuando lo sobrevolamos para intentar que no nos aplaste. Es Edimburgo, sí. No es Grecia ni un decorado de Port Aventura. Y las pavas son dos empanadillas haciendo el pavo en tierras escocesas.

Podrán quitarnos todo, pero nunca nos quitarán la libertaaaaaaad.

Otro día os hablo de mi percepción sobre los escoceses/as. Y sus calles y sus plazas. Y su clima húmedo (que a mi me deja un poco fría). Y eso.

Me voy a las montañas. Aquí os dejo. No me rompáis nada.

15 abril, 2008

Felicidad (qué bonito nombre tienes)


La felicidad es un tema que trae de cabeza a investigadores, psicólogos, sociólogos, personas de mal vivir, eruditos, santos, chinos, deportistas, fontaneros... en fin, a toda la especie humana en sus múltiples variedades.

Porque claro, lo que es la felicidad animal es, aparentemente, bastante más asequible; todos tenemos imágenes mentales revoloteando por los pliegues de nuestro cerebro: Un perro - un hueso, un gato - una pescadilla, un toro - una vaca, un coyote - un correcaminos, en fin, felicidad inmediata. Aunque los mejores son los peces; menuda ventaja vivir sin memoria. Te meten en una pecera y hasta puedes ser feliz. Es lo que tiene.

El caso es que yo iba a hablar de la felicidad humana. He encontrado artículos al respecto que vuelven a desvelar que no tienen ni idea de dónde se regula eso, si tirando para Matalascañas o para Zamora.

Según un artículo del Sr. Francisco Mora, el cerebro no estaría diseñado para alcanzar la felicidad. Él habla de la felicidad encontrada en el recogimiento espiritual y la no interacción con el mundo, recogiendo la filosofía del Mahabarata Indio. Algo, por otra parte, bastante difundido en nuestra sociedad occidental; vendría a ser como el "fffff yo paso", "me la sopla", "me la trae al pairo", "que les den por saco", "no me vengais a mi con ostias"...en fin, filosofía de la calle que se puede escuchar a diario. Resumen de una teoría oriental que los monjes recrean en casetas y levitación (la aplicación práctica es lo de menos). Ni sientas ni padezcas, a lo peor pasas por este mundo sin enterarte, pero serás feliz, que es lo que buscabas ¿no?.

Luego está el famoso Eduardo Punset. El gran espeleólogo cerebral. Al parecer en su primera inmersión gris encontró el alma, pero no vio clara la fuente de la felicidad ni el elixir de la eterna juventud, por lo que, como los exploradores africanos buscaron desesperadamente el lago Victoria, él sigue buscando. Parece que va por buen camino. Su último libro se titula "Viaje a la felicidad", si lo compráis leedlo entero, que al final igual es sólo un chico pintando la raya blanca de la carretera (si no entendeis esta broma es que sois demasiado jovenzuelos para leer este blog, a la cama ahora mismo, o que no veíais la tv de niños)
En fin, el chico de la foto dice que busca su oso. Yo creo que realmente está buscando la felicidad, que nunca sabes dónde la dejas. Y luego te aparece desparejada, como los calcetines. El gran misterio de la escurridiza felicidad y los calcetines impares.
Yo a ese chico de la foto le diría dos cosas:
¿Tienes memoria de pez?. Pues sal de ahí abajo que le arañamos al tiempo unos segundejos de felicidad.

13 abril, 2008

Estética exterior.


Tras unos días sin pronunciarme y tras conversaciones con empanadillas, Kaktus y Hombres Revenidos, vuelvo al ataque, para que no os olvideis de visitar la empanadilla de vez en cuando. Hoy hago un revival de momentazos vividos entre cepillos y secadores o entre ceras y gafas-anti-rayos-láser.

Transcribo tres de esos momentazos, que se han convertido en las mejores de la marabunta de frases célebres para el recuerdo que uno puede encontrar en estos sitios donde se tiende a hablar bastante sin tener realmente nada que decir.

Ayer decidí raparme el pelo (que es lo primero que venimos haciendo las mujeres cuando queremos dar un vuelco a nuestras vidas). El caso es que estaba yo con mi pelo recién cortado frente al espejo, esperando que una de las peluqueras viniera a secar mi maravilloso cambio de vida. Llega ella, jovencísima en edad, maruja total en pensamiento y niña en desarrollo mental (no es por criticar, pero ya que estamos...) me mira, sonríe, enciende el secador, yo preparada para anotar la frase célebre que veía se iba a deslizar por sus labios...:

- Pues este año tampoco te casas ¿no? Porque con ese corte...

Juro que me quedé sin palabras. En el suelo, junto a mis mechones de pelo recién cortados vi caer mi ingenio y mi lengua. Así, planchada me dejó. Muerta como una piedra. La niñata de los huevos.

En fin, paso a la segunda frase célebre. Pronunciada hace unos días en una sesión de depilación láser. Para aclarar contextos y que no se me tache de osezno diré que al láser es conveniente ir totalmente rasurada. El caso, me coge una de estas chicas cariño, cielo, corazón, que suelen estar presentes en un 80% de las tiendas de la ciudad del Cierzo. Bien, ahí estaba yo, preparada para sufrir, con un vello no superior a los 3 mm (lo prometo) cuando me mira la chica:

- Corazón, con esos pelos que llevas lo vas a flipar.

Tercera y última, esta la escuché hace unos cuatro años, pero es un momentazo inolvidable. Sesión de depilación con cera, yo, simpática y agradable que soy, le pregunto a la chica por sus pasadas vacaciones en Roma.

- Chica, terminé harta de ver piedras. Y el Vaticano un despilfarro, después dicen que los curas no tienen pasta.

Ahí ví el filón de la conversación y estuve rápida:

- Pues no vayas a Grecia, que debe ser más de lo mismo.
- No, no, yo ya lo dije; a la próxima a la playa, que por lo menos me pondré morena.

Y aquí termina la sesión de frases para el recuerdo. Momentos inspirados. Gente con carácter.

29 marzo, 2008

Los horarios y el bálsamo espiritual.


Hoy me han echado de la iglesia. Así, como os lo cuento. He recordado a Jesús expulsando a los mercaderes del Templo y un escalofrío ha recorrido mi espalda. La Iglesia también cierra para comer, para cenar, para dormir y para lo que haga falta. Como San Pedro haga lo mismo en las Puertas del Cielo va a ser más difícil pasar esa puertta que las aduanas de los United States (que yo tengo amigas que viajan mucho y me han dicho que cuando te dicen que ya puedes pasar te dan ganas de decir que ahora no te da la gana)


Pues no estaba yo ahí con mi progenitora, gran devota de San Lorenzo y las ofrendas contadas por velas encendidas, que hemos dejado el Templo más iluminado que el árbol de Navidad del Madison Square Garden (por seguir con la comparativa estadounidense) y llega un señor Mosén y nos dice que ya valdrá o qué, que si no tenemos casa y algo sobre horarios europeos y funcionarios Vaticanos.


Yo lo veo bien; ¿pues no dijo el Señor que había que descansar el Domingo y luego llegaron los Sindicatos?, que si reducción de jornada, que si las 35 horas, que si las condiciones laborales. Y quién mira por los funcionarios vaticanos eh?, ¿quién?.


Esto de las profesiones vocacionales cada vez es más complicado. Normal. Trabajas más, cobras menos, no puedes jugar al tetrix en horario laboral, ni reservar las vacaciones, ni llamar a la churri...y lo peor, no te puedes quejar porque te gusta tu trabajo y es vocacional. Y de qué hablas con los compañeros, eh, ¿de qué?


Además la Iglesia está obsoleta, que lo sabemos todos, quién se va a creer lo de la costilla. Nadie. Eso sí, lo de los chacras y las energías es otra cosa. Por lo menos suena así como más progre, y los profes están más en la onda con sus vestuarios y sus pelos y esa forma tan dulce de hablar. Lo de la manzana no hay quién se lo trague, pero oye, lo de los chacras, con un poco de fe... es distinto, claro, y tanto.


Así que nada, que a la Iglesia no se va en horario de comidas que molestas. Coño ya con los penitentes, pues no se habrán enterado éstas que ya han pasado las fiestas de la Pasión! Bueno, pues os dejo y me voy a sacarle brillo a mis chacras, que llega la primavera y hay que lucirlos.

28 marzo, 2008

El principito. Fragmento.


Entonces apareció el zorro.

-Buenos días -dijo el zorro.
-Buenos días -respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta, pero no vio nada.
-Estoy acá -dijo la voz- bajo el manzano...
-¿Quién eres? -dijo el principito-. Eres muy lindo...
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-. ¡Estoy tan triste!...
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-. No estoy domesticado.
-¡Ah! Perdón -dijo el principito. Pero, después de reflexionar, agregó: -¿Qué significa «domesticar»?
-No eres de aquí -dijo el zorro-. ¿Qué buscas?
-Busco a los hombres -dijo el principito-. ¿Qué significa «domesticar»?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen fusiles y cazan. Es muy molesto. También crían gallinas. Es su único interés. ¿Buscas gallinas?
-No -dijo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa «domesticar»?
-Es una cosa demasiado olvidada -dijo el zorro-. Significa «crear lazos».
-¿Crear lazos?
-Sí -dijo el zorro-. Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo...
-Empiezo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... Creo que me ha domesticado...
-Es posible -dijo el zorro-. ¡En la Tierra se ve toda clase de cosas...!
-¡Oh! No es en la Tierra -dijo el principito.

El zorro pareció muy intrigado:

-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Es interesante eso! ¿Y gallinas?
-No.
-No hay nada perfecto -suspiró el zorro.

Pero el zorro volvió a su idea:

-Mi vida es monótona. Cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves, allá, los campos de trigo? Yo no como pan. Para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo... El zorro calló y miró largo tiempo al principito: -¡Por favor... domestícame! -dijo.
-Bien lo quisiera -respondió el principito-, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas a los mercaderes. Pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
-¿Qué hay que hacer? -dijo el principito.
-Hay que ser muy paciente -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca...

Al día siguiente volvió el principito.

-Hubiese sido mejor venir a la misma hora -dijo el zorro-. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -dijo el principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días: una hora, de las otras horas. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. El jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves es, pues, un día maravilloso. Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:

-¡Ah!... -dijo el zorro-. Voy a llorar.
-Tuya es la culpa -dijo el principito-. No deseaba hacerte mal pero quisiste que te domesticara...
-Sí-dijo el zorro.
-¡Pero vas a llorar! -dijo el principito.
-Sí-dijo el zorro.
-Entonces, no ganas nada.
-Gano -dijo el zorro-, por el color de trigo.

Una canción: Rape me (Nirvana)



Un lugar: Nairobi.
Un deseo: Espigas.

17 marzo, 2008

Des ayuna.



"Estudios científicos demuestran que las mujeres que desayunan Special K pesan menos que las que no desayunan"


Debería existir un premio a la frase publicitaria más estúpida. En este caso no sé si deberían dárselo al publicista o al autor del estudio.
Se llegan a enterar los candidatos a Presidente del Gobierno de España antes de los debates televisivos y nos sacan la tabla comparativa, junto con la del pollo, las patatas, el paro y los movimientos migratorios.

15 marzo, 2008

Os presento a Javier Ruibal, diciéndome cosas bonitas.


De lo dicho sin pensar
de lo que callo y no digo

de las cosas por pasar
de las trampas del azar

de las cartas del destino;
tengo un lapiz colorao, con un librito guardao

para escribirlo contigo.

Si la suerte inoportuna
te jugara una encerrona

si no hay salida ninguna
si la gracia y la fortuna
se apartan de tu persona;
tengo un farolillo verde, por si de noche te pierdes
y la luna te abandona.

Tengo la rosa de oriente, el oro del sol naciente
y lo que quieras pedir.

Tengo el mapa del tesoro, tengo el palacio del moro,
para llevarte a vivir.

De todo lo que besé no doy beso por perdido
pa´ que me vuelva a morder
con la locura de ayer
tu boca contra el olvido.

Guardo un beso de reserva, para rodar por la hierba
cuando te vengas conmigo.

El sur que te prometí
tiene al sur otra frontera
las cuerdas de mi laúd
siguen buscando la luz más al sur de la quimera

Tengo una playa desierta
y una calesa en la puerta
para lucirme a tu vera.

Errores del silencio.


Hace una semana que mi hermano no me habla. Vive sumido en uno de sus enfados silenciosos. Los lleva practicando desde pequeñito. Mi hermano siempre ha sido muy cabezota. Intentó primero enfadarse y dejar de respirar, pero cuando empezaba a ponerse morado, involuntariamente, tenía que coger aire, y eso le hacía enfadarse todavía más. No poder controlar el enfado no es plato de buen gusto para nadie.

Así que comenzó a practicar el enfado silencioso. Y con mi madre le funcionaba muy bien, hacía cualquier cosa porque él volviera, aunque sólo fuera, a gruñir. Eso llevó a que a mi, que me resulta imposible mantener la capacidad del silencio, me cayeran la mayor parte de las broncas. Confiada ella en que no enmudecería.

Yo ya estoy acostumbrada al enfado silencioso de mi hermano. Y lo llevo con resignación. Nos evitamos, lo cual resultaría sencillo en una casa de 300 metros cuadrados, pero en una de 70 no deja de tener su intríngulis.

No sé cuándo volverá a deleitarme con su voz angelical, probablemente si lee esto no lo hará en un par de lustros, pero sirva hoy la empanadilla de reproche y desahogo. No me gustan mucho los Héroes del Silencio. Soy más de los Mártires del Compás.

14 marzo, 2008

Viernes de cuaresma.


Ayer dormí entre poco y casi nada. Y bebí entre bastante y mucho. Como resultado hoy he trabajado entre nada y menos que eso. Cosas de las cenas, el alcohol y el rock & roll; versión ultra light del sexo, drogas y Rock&Roll, pero con sabor auténticamente genuino.

Para contrarrestar la poca productividad que hoy se respiraba en la oficina (porque hoy lo que se respiraba en la oficina eran los efluvios del alcohol de quemar) hemos comprobado que la media sexual de los españoles está en 1,8. Que es menos de 2,1. Alalalalalalalal. Y menos de cuatro. Conversación zanjada por la voz de la experiencia (que, por supuesto, no fui yo quien aportó, dios me libre de entrar en medias aritméticas y opiniones de las opiniones. No es bueno hacer caso a las pocas neuronas que me quedan de guardia.) Y también hemos descubierto que el INE no se moja en lo que a la vida sexual de los españoles se refiere.

En fin, que salto de barra y sigo en el trapecio, en este circo gigante. Abajo veo la red, con sus agujeros. El vértigo nos sigue, a los trapecistas, y nos asusta. Pero nos atrae. Irremediablemente. Mi bolsa de magnesio se ha llenado con personas entrañables, con filosofadas vitales, con risas por doquier. Me llevo algunos amigos y muchos colegas. Y eso es mucho con lo que embadurnar mis manos para no sudar y concentrar la mente en la barra. Mantenerla fría. Sonreír. Y agradecer.
Un lugar: México DF
Un deseo: Trapecios.
Una canción: Quien engaña no gana (Ojos de Brujo)

06 marzo, 2008

Viento a babor.


A raíz de un comentario del post anterior me he parado a pensar en el viento. El viento como fenómeno invisible, alborotador, desconcertante. El viento es el fenómeno meteorológico que menos me gusta. Siempre digo eso. Creo que en todos los días de viento de mi vida ha habido alguna persona a la que he bendecido con mi confesión atmosférica.

Después me he parado a pensar en la cantidad de vientos que existen. Y he reiterado mi idea sobre la absoluta torpeza de los juicios lanzados como losas. Con desconocimiento y grandilocuencia. Con rapidez y sin reflexión. Todos iguales. Convicciones degenerativas de uno mismo.

Sólo en España hay 18 tipos de viento diferentes:

Ábrego
Bochorno
Borrasca
Cierzo
Galerna
Galleo
Garbí
Levante
Leveche
Llevant
Matacabras
Mestral
Moncayo
Poniente
Solano
Tramontana
Vendaval
Xaloc


Y me he dado cuenta que de los 18 sólo podía expresar claramente la sensación que me producen, como mucho, cuatro. Y cada uno es diferente. Y cada uno sopla diferente. Y provoca diferentes sensaciones. Y me han dado ganas de sentirlos todos. He pasado del rechazo al reclamo. Y me ha dado por pensar a cuántas cosas podría aplicar esta misma reflexión. Me dan ganas de conocer, de viajar, de Vivir hasta con parásitos, pero conmigo. Cuando menos lo espero, voy y me sorprendo.

05 marzo, 2008

Del saber popular


Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo.